Ojala puedas verte al espejo sin fruncir el seño y logres quererte a ti misma tal y como quieres al resto.
Ojala puedas reír sin pensar en nada y que no te ahoguen las culpas por derrochar carcajadas.
Ojala no te compren nunca con palabras vulgares o sonetos de medias tintas que dicen ser verdades.
Ojala vuelva a ti todo aquello que creíste perdido, el tiempo, los días y los abrazos que se llevó el olvido.
Ojala puedas entender los derrapes y desvaríos
que tan a menudo cometo,
pues ni el más sabio está exento
de las torpezas del pecho.
"Se rompió la cadena que ataba el reloj a las horas, se paró el aguacero ahora somos flotando dos gotas, agarrado un momento a la cola del viento me siento mejor, me olvidé de poner en el suelo los pies y me siento mejor."
Juan C Portela